Una carta escrita a mano


Unas semanas atrás, José Mª Cruz Román escribía en su columna El Foro de Las Provincias, diario decano de Valencia, una breve columna titulada Sobres de ventanilla y que decía… 

 


Ya no circulan otros. Usted y yo jamás recibiremos un sobre en el que alguien haya escrito nuestro nombre, apellidos y dirección. Todo lo cual no es hoy propiedad privada. Pertenece al patrimonio común de mil empresas que fabrican pastas de sopa, venden muebles articulados o viajes al Caribe, operaciones realizadas con mis datos personales en el depósito de su trastienda. Con los míos y con los de usted, amable lector. Alguien está hurgando sin parar en la puerta de mi casa, calle del porvenir 124, tercero izquierda.

 
Lo cual, además, quiere decir que la moribunda ciencia de la caligrafía ha sido apuñalada. Estaba agonizando por algún destartalado escritorio antiguo. Perdió hace mucho sus apóstoles entusiastas, editores de cuadernos para empezar haciendo palotes y terminar escribiendo como los ángeles.../…

 


Acto seguido mi padre, amante de la escritura, la caligragía y el diseño gráfico le remitió una carta escrita a mano, con los bellísimos trazos a vuela pluma que sólo él sabe hacer, a su dirección particular, calle del porvenir 124, tercero izquierda, para asegurarle que todavía era posible (haz posible lo imposible decía un eslogan en mis elecciones sindicales) y que textualmente le contestaba…

 


 
Valencia, 21 de Mayo de 2007
 
Distinguido Señor
 
Leo a menudo su artículo en Las Provincias y en el de hoy, 21 de mayo, habla usted sobre la caligrafía; que se está perdiendo la costumbre de utlizarla, y ni tan siquiera se usa para extender un sobre a la persona conocida.
 
Nos hemos dejado absorber por la vorágine de la vida actual y, sin advertirlo, estamos prescindiendo de manifestar nuestras vivencias personales, no comunicándolas con esa sinceridad y afecto que siempre han estado representados por la inigualable expresión de la escritura.
 
Siento que realmente se está abandonando la utilización de tan importante grafismo y celebro que usted por medio de su artículo la haya revivido, aunque sea momentáneamente, recordándonoslo con nostalgia.
 
He tenido mucho gusto en dirigirle estas letras y le deseo continúe deletitándonos con sus sabrosas advertencias.
 
Un saludo
Jesús Ferrer Tormo
 

 
Pues sí, nuestro buen amigo periodista aún recibió una carta escrita a mano, con su nombre, apellidos y dirección. Y no una carta cualquiera sino una que por su impecable factura -me gustaría escanearos algunos textos y diseños de mi padre, alucinaríais- bien merecería enmarcarse en un cuadrito, admirarla cada vez que uno pase delante de ella y recordar que sí, que todavía es posible hacer cosas que ya no se hacen, y hacerlas con el cariño de siempre.
 
Yo conservo como un tesoro las colecciones de correspondencia que mantenía hace años con amigos, familiares y compañeros de asociaciones culturales. En especial la correspondencia que me unía y me une a mi queridísima Rosa María, Rosy, de su/mi León-Guanajuato, México, tras nuestro primer encuentro. Sus cartas están todas allí, en grupitos a medio ordenar en un buró, las guardo en una estantería semiabierta, se ensucian de polvo, lo sé y se vuelven amarillas, pero no quiero que estén ocultas, me gusta tenerlas cerca y verlas al fondo, con sus barras de colores azul y rojo distintivas de correo internacional, los sellos, los acuses de recibo urgentes, postales, imágenes o regalos que en algunas asoman por las esquinas.
No se habían inventado los emoticonos, ni falta que hacía. Ningún emoticono del mundo puede igualar la emoción de encontrar carta nueva en el buzón de tu casa. Reconocer tu nombre escrito a mano y el de la persona que por un rato grande ha pensado en ti. Abrirla apresuradamente si has esperado un tiempo una noticia o disfrutarla con calma, con todo el cariño, deshojando dudas y sentimientos, intentando descifrar cada trazo, cada borrón de tinta, interpretando las manchitas que encuentras alrededor de las palabras o el perfume que en ocasiones lleva impreso el papel de estraza. Buscar bien por los rincones y saber que siempre siempre hay sorpresa, encontrar una minicarta dentro de otra y así muchas hasta llegar a una pequeñísima que con letra minúscula y graciosa dice… te quiero, sé feliz!
 
Todavía conservo esa pequeñita, la del sé felizes una cartita de apenas un centímetro, de fina cartulina amarilla, ni se imagina ella que aún la tengo. La llevo escondida en mi cartera, entre las tarjetas de crédito que tanto me gustan, junto a los minisupermanes y batmanes de mis peques y otros muchos trastos más. Cuando todas las armaduras transparentes del mundo no son capaces de proteger mi corazón acudo a estos pequeños tesoros. Y con alguna lagrimilla leo… te quiero, sé feliz!  Y bueno, no puedo llevarle la contraria a una atrevida minicartita de cartulina amarilla de un centímetro que guarda la respuesta a todas mis preguntas. No, no puedo. La observo, la leo, la acaricio y la dejo de nuevo en su huequecito. Si se ha descompuesto le pongo un poco de celo y vigilo que esté intacta. Oh, que no se me rompa, no podría vivir sin ella!
 

j e s ú s   f e r r e r   j u n i o r
     

 

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Acerca de Jesús V. Ferrer

Descifrador de maremotos profundos
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15 respuestas a Una carta escrita a mano

  1. A dijo:

     
    Qué hermosura, de verdad!
    A mi me encantan las cartas de toda la vida. Ese papel, las letras con boli
    o incluso algún garabato o dibujito. O sorpresas dentro!
    Muy bonito el detalle de tu padre. Me encantaría ver las cosas que dices que hace.
    Yo recibí hará como un año y poco una carta de un ciberamigo mexicano. Dentro
    me mandaba, a parte de la carta, una pulsera de esas de hilo y una pua de tocar la
    guitarra. No veas qué ilusión. Yo también le envié una carta con cosillas.
    Y después me envió un paquete! Tenía una camiseta de su prupo de entonces con
    mi nombre estampado en la espalda (me la pongo mucho) y una blusa mexicana de
    Chiapas! Con su pañuelo arcoiris y todo…Esas cartas tardan mucho en llegar.
    Y mi amigo Migue, también me estuvo escribiendo el verano pasado cuando se quedó
    sin ordenador, jaja, es muy bonito eso.
    Hay progresos que acaban con cosas realmente bonitas.
    Es tan fácil todo por aquí! Y nos falta tanto tiempo para todo!
     
    Nunca deberían perderse las cartas de amor ni las canciones y poemas dedicados,
    ni muchas otras cosas…
     
     
    Besitos!!!
     
     
    Äfrica
     
     
     

  2. M i tt i q u í s i m o dijo:

    Para mí las cartas "de toda la vida" fueron apenas un juego, no llegaron a manifestar la importancia y trascendencia que refleja esta entrada.  Respecto al arte de la caligrafía, lo admiro desde hace tiempo (quizás porque me enamoran todas las artes, quizás porque soy incapaz de realizar una ortografía aceptable), supongo que a las personas que nos gusta escribir nos suele pasar eso.
    Sé feliz.. ¡como negarse a ello!
     
    Un abrazote gigante.
     
    Pd.: todas las noches dejo la ventana abierta.  Se te echa de menos.

  3. Pepa dijo:

     
    Mi Alma dice que a veces lo mas importante en una carta se dice en la postdata, aquello que no nos atrevemos a decir mientras relatamos hechos, deseamos parabienes, requerimos explicaciones. Al final, de pasada, como disimulando, añadimos en una postdata, una pregunta (la esencial), un ruego (el que nos motiva), una queja (la que sentimos).
    Que sería de las cartas, de cualquier carta, sin esa postdata que la define y la incrementa.
     
    Un beso
     
    P.D. Dale la enhorabuena a tu padre, que mantega la esencia de las relaciones a distancia, la correspondencia de las almas
     

  4. Neogéminis dijo:

    Jesús, qué belleza, de principio afin, qué belleza, me has hecho rememorar las épocas en que yo también abría con nerviosismo y entusiasmo aquellas cartas esperadas, sobre todo en vacaciones, cuando no nos veíamos a pesar de vivir en la misma ciudad o cuando viajábamos a la costa y desde allí nos escribíamos. Tenía  una amiga, Berta, que se especializaba en sorprenderme con sus cartas, hacía los sobres a veces a mano, de papeles brillantes y coloridos, en el interior me contaba con su caligrafía tan querida, haciendo curiosos caminos con las letras, que a menudo no seguían los renglones, contándome sus cosas y preguntando por las mias.
    Además de sus letras, los sobres esperados encerraban cualquier cosita que la hubiera inspirado en ese momento, florcitas secas, figuras recortadas por capricho, pequeños collages caprichosos, todo tal como era ella, llena de sorpresas y destacándose por su informalidad, propia de nuestra adolescencia.
    Gracias, jesús por despertarme los recuerdos y deleitarme con esta entrada.
    Un abrazo, y felicita a tu padre por la idea de contestar de esa manera.

  5. Ana María dijo:

    Málaga, 12 de Junio del 2007
     
    Mi querido, Jesús
     
    Tengo tanto que contarte, tanto que decir acerca de lo que he leído en esa nueva entrada, hermosa, diría yo (con la que has embarranado, si esa palabra existe) tu lugar de encuentro.
    Yo también conservo cartas, muchas y postales con sellos y nombres el mío y el del remitente escritas a mano.
    En una esquina, algunas, con lo de Urgente, como si nada lo fuese.
    Están en un bolso de tela indio, grande, regalo de un amigo y que se quedó en deshuso por los años.
    Hace tiempo que no las releo, tal vez, porque nunca me fue grato mirar al pasado y no porque este fuese ingrato conmigo, si no porque me hace recordar lo que perdí.
    Si no te envío esta carta que te escribo de la manera que sólo tu desearias es por la simple razón de que no puedo hacerlo de otro modo, pero aún así que queden las palabras dichas y otros te quieros.
     
    PD: No pierdas nunca ese trocito de papel.
     
    Un beso, que no es poco.
     
    Ana

  6. Jesse dijo:

    Super Iesu!!! Volvi!! jeje ya me habia ausentado mucho tiempo de aqui jejeje…
    bueno vengo de prisa …. llevo prisa…
    besos de sabores y abrazos de colores… prometo volver mañana vale?
    byke
    cuidece bonito vale?
     
     
     
     
     
     
     
     
     

  7. Iman dijo:

    sigo tan invisible que no se percata ni la aurora…

  8. Redry dijo:

    encantado de que te guste, muchas gracias. un saludo

  9. A dijo:

     
    Mucha suerte, Iesu, en todo!
    Y muchas gracias  :D
     
    Un beso, que se te quede pegao como un sello! xD!
     
     
     
    Äfrica
     
     

  10. A dijo:

     
    Me voy ya a la cama…y sabes qué?
    Se me ha ocurrido pasar a dejarte besos de buenas noches. :D
    Para que no me eches de menos, jeje!
     
    Besitos de buenas noches!
     
     
    Äfrica
     
     
     

  11. Sara dijo:

    Querido amigo Jesús, como va todo?.
    Estaba pensado que hacia tiempo que no sabia de ti y decidi escribirte estas pocas letras por el simple hecho de que supieras
    que aqui se te recuerda un monton y que nuestro deseo es que todos tus proyectos se vaya viendo cumplidos. Y si alguno de ellos se resiste, no decaigas por eso. Miu al contrario, siempre es bueno tener proyecctos pendientes.
    Te mando un beso muy grande.
    Cuidate y escribe pronto.

  12. i e s u dijo:

     

    Fecha: 
    Mon, 18 Jun 2007 18:44:14 +0200

    De: 
    ana maria marzal moreno <amarzal3@hotmail.com>

    Para: 
    ferrer_jesros@gva.es

    Asunto: 

    RE: Una carta escrita a mano
    Gracias Jesús por acordarte de mí, realmente conozco la escritura de tu padre, siento no ser yo la que te escriba, pero mi caligrafía…….pues eso, tienes mucha suerte en poder guardar las cartas de tu padre y sobre todo ver en ello una razon mas para ser feliz, no pierdas nunca esa ilusion, la vida nos da muchas cosas, unas que nos gustan otras no tanto y luego las que no queremos, pero estan las pequeñas… esas que pasan casi inadvertidas, pero que luego en momentos de soledad son las que nos ayudan a pasar los ratos que no nos gustan.
    ¡Gracias!!! No pierdas nunca la ilusion por las cosas pequeñas.
    Con cariño para tu padre y para ti
    Ana
     
     

  13. i e s u dijo:

     
    Hace apenas unos días recibió mi padre este texto, una carta escrita a mano por José María Cruz Román, periodista de LAS PROVINCIAS, diario decano de Valencia, que a continuación reproduzco…
     
     
    D. Jesús Ferrer Tormo.
    Valencia
     
    Distinguido amigo: He tardado en contestarle porque tuve una pequeña fractura en la mano derecha y, naturalmente, no era cuestión de responderle a mecanografía o con caracteres de ordenador.
     
    Muchas gracias por su carta. Es el precio mejor que se puede recibir por un artículo: ¡la carta de un lector! Me ha dado usted una alegría por partida doble. A la sorpresa de hallar un lector atento y cortés, se añade el gozo de conocer su esmerada caligrafía.
     
    Siga usándola. Quedamos pocos. Pero surgirán cultivadores y se alzará como un arte de buenas maneras, y gentil comunicación cuando todo sea ya por ahí monotonía de aburridos formatos mecánicos en serie.
     
    Caligrafía es, en cambio, personalidad y esmero.
     
    Un cordial abrazo,
     
    José María Cruz Román
    Valencia, 12.X.07
     
     
    …nunca nada es en vano!
     

  14. que boniitoss todoss pero un poco naco

  15. leer un libro es abrir el inicio de tu vida

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